Luz de fuera indefinida y sin mensaje.
Silencio gris que la cubre.
Yo observando el espectáculo sin nombre,
sin palabras,
que es la vida esta mañana.
Vibran pálidas las hojas en el parque
tras la firme autoridad de los cristales,
y susurran al inmóvil escenario
secretos,
peligros que me acechan
desde algún lugar que no está lejos.
Hoy no entiendo lo que dicen.
Y no temo.
No pretendo absolutamente nada.
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